A las 5 y 42 am entré al metro y terminó otra noche de rumba.Noche que empezó con una reunioncita en Cotrain, un poco fallida, poca gente, birras gratis , al menos para mí, y un video sobre el chavismo hecho todo con un lente gran angular y en el que los opositores eran entrevistados sistemáticamente en contrapicado.De allí con Kl e I partimos hacia el ateneo, no sin antes descubrir que I, que hace rato que me llama la atención por su particular belleza es también, como no, italiana. Rajatabla lleno de gente aunque quizás un poco menos de ayer. Encuentro con amigos que tenia tiempo sin ver, bailes sabrosos incluso medio mojados por la lluvia. Intento fallido de ir luego a los caobos, dos amigas sin credencial. Me invitan a rumba en La Oficina, antro en los predios de la Solano que se ha convertido en referencia de buena salsa y cerveza barata en el que el young set del chavismo suele frecuentar.Pero decido no ir, la lluvia me aguó un poco las ganas y cuando los amigos se van me tropiezo con la hija de un amigo con la que he rumbeado estos dias.Ella y su amiga de Guatemala, luego de descubrir que la barra la están cerrando y no son ni las dos de la mañana , supuestamente porque ya a esa hora la cerveza se acabó pues ellas y los demás con quien andan deciden que se van para La Oficina también y esta vez decido si apuntarme. El resto de la noche pasó entre sabrosas conversas con una amiga de la hija del amigo (que galimatías dios), acompañadas a comer perros calientes y como el reencuentro con los amigos a los que les había dicho que no iba a La Oficina.


No pasé por el Gordon. No supe de I.
Me sale acostarme a dormir.