“el racismo es una enfermedad, del espirítu, del cuerpo, el alma y la mente”. La danza de los esqueletos. Desorden Público.
Me ha pasado dos veces. Tiempo atrás me encontré dándome unos besos con una chica encantadora con la que hubo muy buena vibra desde el principio. Nos conocimos en un momento en el que sin duda ambos nos necesitabamos. Lo cierto es que a aquellos besos siguieron llantos y confesiones de la chica de que su familia era “algo” racista como si se pudiera ser a medias. La chica en cuestión dijo entre otras cosas que no andaba con ganas de mantener nuevamente una relación a escondidas, y bueno supongo que aunque había buena vibra tampoco era la suficiente como para ir más allá. Después me volvió a pasar con otra chica. Creía yo que le había caído bien a su familia, de hecho según la chica en cuestión les habia encantado mi manera de comer en la mesa, como comportaba…eso duró hasta que se dieron cuenta que me interesaba para algo más que una amiga, desde entonces mis cualidades desaparecieron y empecé a ser “el negrito”.Y no precisamente dicho en forma cariñosa y es que la posible suegra hasta reconocia que ella ni veía “películas de negros”.Afortunadamente la chica estaba mucho más enamorada.
No sé porque no había exorcizado estas historias antes por aquí, dónde lo escribo todo.
