A través del blog de RomRod llego al debate o conversatorio (como ustedes prefieran) en los que Lubrio, JRD, Alex y sus visitantes cuestionan el PSUV. Les preocupan cosas como la necesidad de “disciplina” a la que invitó Chávez, el Stalinismo e incluso llegan a cuestionar la noción misma de partido que está en crisis en todo el mundo .

Para mi estos son signos de que estamos llegando al llegadero. No porque exista este debate entre partidarios del gobierno, lo que me parece de lo más normal, sino por me parecía absurdo que no se hubiese llegado antes. Para mi siempre fue obvio que con los partidos de izquierda tradicional y sobre todo con buena parte de esos ideologos que ayudaron a posicionar a Chavez en el poder (Nuñez Tenorio, Miquilena, JV Rangel o la cercanía del PCV en los predios del poder) siendo además Chávez militar no se podía llegar a otra cosa. Un partido de gobierno unido, con disciplina y acatamiento partidista. Estaba de anteojitos porque no es novedad. Ya ha ocurrido antes en otras partes del mundo. LOs militares no pueden dejar de ser militares. Y justamente esa capacidad de Chávez de militarizar la política, de planificar la pelea mirando más allá de la coyuntura ha sido su fuerte. Y no tengo dudas de que también terminará siendo su debilidad. Chávez se ha mentenido en el gobierno en buena medida gracias a aparato de militantes que le montaron partidos claves en su andadura como el MAS, Podemos y el PPT. Porque el MVR como partido siempre fue sobre todo un aluvión de personalidades de una miriada de partidos de izquierda. Y es que si bien el chavismo popular puede haber aportado lo suyo, lo cierto es que al no estar organizados son pocas, muy pocas las veces que han podido imponer/ proponer su agenda/ sus posiciones en lo interno del oficialismo. Puede que sean los que votan, los que hacen de verdad contraloria social allí dónde viven, los que se involucran en las mesas de agua y los más defensores del presidente, pero como son los que menos organizados están son los que en el fondo impactan menos en las políticas públicas. Seria interesante tener el dato del impacto real de los presupuestos participativos. Saber si ese 30 por ciento del presupuesto de las alcaldías está verdaderamente distribuido por los requirimientos de la comunidad. Yo tengo mis dudas.

Barrio Adentro fue una oportunidad de descentralizar decisiones y poder y terminó sumándose a la burocracia del Ministerio de Sanidad. Y es que si bien (luego de dejar de ser parte de un proyecto de la Alcaldía de Caracas) siempre estuvo vinculado a la dirección de atención primaria del ministerio ( y si a presidencia de la república) tenía mucho más autonomía de la que parece tener ahora. Con las misiones llegué a pensar yo que el gobierno se iba a apuntar a la creación- fortalecimiento del Estado- red (en el sentido que le da Castells) pero terminó fortaleciendo el estado tradicional creando y agrandando los ministerios. Y Barrio Adentro en vez de convertirse en una propuesta organizativa política se convirtió en una marca (Barrio Adentro I, Barrio Adentro II etc): lo mismo ha pasado con el resto de la Misiones en general. Se llama hoy en dia Misiones a cualqueir acción de gobierno y ya no son ni una propuesta organizativa, ni la respuesta a una coyuntura son una marca que se usa para definir la acción de gobierno.

Otra oportunidad de descentralizar ese poder fue durante las elecciones de gobernadores y alcaldes en los que distintos sectores populares hicieron propuestas de candidatos que no fueron oídas y se prefirió la escogencia de militares o militantes de partidos. Todo a pesar de que el rechazo a algunos de estos candidatos era solidamente argumentado.

Tampoco se hizo ningún esfuerzo por apoyar a esos otros candidatos que no fueran de los partidos más tradicionales vinculados al gobierno. Pese que había un buen número de candidatos.

Todas estas han sido oportunidades perdidas para fortalecer la democracia participativa.

Yo no veo otra forma de participación política de la gente que no sea de manera organizada en partidos políticos, o en grupos que sin buscar el poder ejerzan presión sobre quienes gobiernan. Pero en todo caso la gente debe organizarse para fortalecer su acción política y el gobierno (este o el que sea) debe tener las vías para que esa participación sea legitimada. Particularmente creo que la red (como forma de organización social, no tecnologica) es una de las mejores formas de organización pero también es cierto que su poder está en la participación constante y masiva y en las alianzas circunstanciales que se puedan dar. De allí su dificultad para mantenerlas funcionando y la importancia de quienes administran la política representando. Y es que creo que en un sistema ideal de gobierno deben subsistir ambas: la representatividad y la participación directa ¿de que manera? más participativa en los niveles de gobierno más cercanos (juntas parroquiales, municipios) y un tanto menos en los niveles más lejanos y superiores (gobernaciones, asambleas legislativas, parlamento y presidencia) y es que asi como los mercados perfectos solo existen en la cabeza de los liberales fanáticos porque siempre hay actores en desigualdad de información la democracia directa participativa en todos los niveles no es posible porque no todo el mundo tiene la preparación para decidir sobre todas las cosas. Aunque esto no sinifique que su opinión no vaya a ser tomada en cuenta.

En fin demasiada cabeza para un domingo por la tarde.