El experimento duro poco. No se si por los anunciantes o por los lectores.Aunque en parte previsible, a los lectores tradicionales les parecia que El Nacional parecía más bien un juguete y los más jovenes poca cosa conseguían con su portabilidad. A los lectores de siempre que hace rato se habían resignado la unión del cuerpo C con las últimas del cuerpo B que siempre fueron de espectáculos con seguridad les parecia poco serio un cuerpito de consumo cultural que dejaba a todo el mundo inconforme: a los que querían cultura, espectáculos o alguna cosa más. A todo el mundo con algo de insatisfacción (incluso seguro a los periodistas que les tocaba escribir tan poco) Pero sería por esa razón, o más bien porque a los anunciantes les daba algo de flojera ( o más caro) hacer avisos de distinto formato para un mismo periódico.

A los jovenes si se les quiere llegar creo que hy que hacerles su propio medio ¿un gratuito para jóvenes? Me ofrezco a asesorar. jaajaja